Arriba, por donde
suele aparecer el sol,
ved, ese brillo que hasta sombra da
a lo que nace aquí.
Venus.
Lo femenino del nombre y de la diosa
mezcla el masculino objeto y todo se confunde
un poco. Algo así como rododendros
festoneando gallardetes, o quién sabe de qué bolsillo
se nos cae el mal. O el bien.
Confuso.
Que no se obnubile en su sitio nadie,
el ojo cuelga del brazo de cabeza más alta, y no ve,
pero en su centro,
si bien se mira, eclosiona
una indescriptible tempestad
y los diques se vencen,
que elevara con sudor y la debida de sangre carga
el verbo que crea, la palabra que ribea
con infinito empuje y para el cercado cuerpo
tanto extraviado amor.
ved, ese brillo que hasta sombra da
a lo que nace aquí.
Venus.
Lo femenino del nombre y de la diosa
mezcla el masculino objeto y todo se confunde
un poco. Algo así como rododendros
festoneando gallardetes, o quién sabe de qué bolsillo
se nos cae el mal. O el bien.
Confuso.
Que no se obnubile en su sitio nadie,
el ojo cuelga del brazo de cabeza más alta, y no ve,
una indescriptible tempestad
y los diques se vencen,
que elevara con sudor y la debida de sangre carga
el verbo que crea, la palabra que ribea
con infinito empuje y para el cercado cuerpo
tanto extraviado amor.
Blue line, Georgia O'Keefe