Tuesday, July 1, 2025

Óneiro

 

     Soñaba. En el sueño
eras un río de aguas arriba y de debajo
de aguas, a la espera de lo que no cabe
esperar nada, incluso si es verdad
que hacerse haya contra razón
de sensato ser porque es incólume al deseo,
el grito o el llanto de quien va pero nunca,
por más que lo intente, llega:  no tiene lo amado
lugar cuando todo lugar lo ocupa el posible
demostrarse falso. Estaba, en ese
onírico espesor yacente, en aquietada espera
hasta que viniera a ti. Y yo no iba:  el sismo
licúa el deseo y lo esparce en diminutas
gotas de pavor, caídas: el otro respiraba aún.
Materia en ebullición perpetua,
la ausencia se asemeja al brillo de cuanto,
en el desierto ordinario, deslumbra, pero engaña.
     Soñaba. O sueño. ¿Quién sabe qué? Séame 
yo el carbonero que mata por caridad al miope impío.

 



La persistencia de la memoria, Salvador Dalí





No comments:

Post a Comment

Aufheben

  Hablamos. Decimos, somos seres humanos. Señalamos. Ese hombre, esa mujer, ahí, con nombre habla sangre hueso carne, piensa y siente, n...